La isla de Mallorca, con sus muchas y variadas regiones un continente en si mismo, es el escenario de ensueño para muchos directores de cine y fotógrafos. Pero también los amantes del lujo, turistas “charter”, individualistas y artistas del buen vivir se encuentran muy a gusto aquí y disfrutan de sus compras en Palma, la capital, o de excursiones a idílicos pueblos de montaña, pintorescas aldeas de pescadores, bahías con apariencia de fiordos, o de baños en aguas azul turquesa y relax en playas de dorada arena. No deje de visitar la catedral La Seu con su fantástico baldaquín de Gaudí, y no se pierda una cata de vinos en, por ejemplo, Binissalem con José Louis Ferrer.

